Dando voz al cuerpo ...

 

A menudo, bloqueamos una de las informaciones más importantes que nos pueden guiar en nuestras decisiones: las emociones que podemos sentir en nuestro cuerpo. Cuantas veces nos encontramos con personas que nos dicen "yo no siento nada", o "a mi me cuesta mucho sentir las cosas...". Pero, puede ser que, simplemente, hayamos desaprendido a dar un nombre y darnos permiso para sentir aquello que de ninguna manera podemos dejar de sentir: las sensaciones que nos informan, de manera natural y espontánea, que es lo que nos sienta bien, cuando estamos en coherencia, si lo que vivimos es positivo para nosotros, o ... al contrario: si estamos haciendo lo que en realidad nos carga las espaldas, o nos da patadas en el estómago, o nos paraliza el cuerpo ...

 

Es importante darnos todo el permiso para reconocer nuestras sensaciones y emociones en el cuerpo, pararnos a escuchar estos mensajes y dejarlos que dancen libremente hasta permitirnos comprender sus mensajes. Cuando éramos pequeños, lo hacíamos a menudo... ¡Volvamos a ser pequeños para recuperar el viejo y hermoso lenguaje de las sensaciones!